Las multas que te pueden caer por llevar al perro suelto en el coche

Para muchas personas, los perros forman parte de la familia. Pero mientras que la mayoría de la gente no soñaría con permitir que sus hijos viajen sin anclajes de seguridad, no pasa lo mismo con sus mascotas. Según una encuesta encargada por Ford, el 32% de los conductores que tienen perros admiten no haber protegido a sus mascotas en el coche debido a que a los propios animales no les gustaba, el 31% afirmó que no era necesario para realizar viajes cortos, y el 14% dijo que no tenían espacio para una jaula para perros.

Hacerlo es un requisito legal en muchos países, y se reconoce que no sólo es más seguro para los animales, sino también para los conductores, pasajeros y otros usuarios de la carretera. «Si tienes una mascota, piensa en su seguridad de la misma manera que lo harías con cualquier otro miembro de la familia», recuerda el experto en adiestramiento de perros, Graeme Hall, alias «Dogfather». «Siempre llevo a mi perra Lily en el maletero, en su jaula. Puede moverse cómodamente y todo el mundo está a salvo. Creo que es la mejor solución».

Incluso más de 1 de cada 4 de los encuestados que llevaban a su perro sin protección admitió que su mascota había asomado la cabeza por la ventana (26%). Algunos contaron que sus mascotas habían saltado por la ventana, resultando, en ocasiones, en que murieran o resultaran heridas. Los dueños también admitieron haberse visto implicados en accidentes después de haber sido distraídos por sus mascotas, que los perros habían encendido indicadores, impedido la visión delantera o mordido a los ocupantes.

Las compañías aseguradoras pueden inhibirse si las mascotas van sueltas en el vehículo, y se calcula que, si un coche choca a una velocidad de 40 km/h, un perro suelto en el habitáculo puede desarrollar fuerzas de proyección equivalentes a 40 veces su peso.

Por lo tanto, esta y muchas acciones implican incumplir las normas y conlleva un castigo. En el caso del transporte de animales en un vehículo equivale a una multa de 80 euros -sin retirada de puntos- cuando viajan sin la adecuada sujeción para evitar que interfieran en la conducción. Esta situación hace referencia al artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación y se considera una infracción leve. Y esta misma normativa, en el artículo 3, considera infracción muy grave conducir de forma manifiestamente temeraria, y grave hacerlo de forma negligente creando una situación de riesgo, algo que un agente de tráfico de la Guardia Civil puede considerar si el animal viaja en el regazo del conductor o totalmente suelto en el habitáculo. Estos casos conllevan multas de 500 euros y seis puntos en el carnet de conducir, o 200 euros, respectivamente.

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